Sonetos de Jorge Luis García de la Fe

 

El susodicho

“Antes de amar
debe tenerse fe”.
~Elena Valdelamar, Mucho corazón

Pues te has convertido en un fantasma

sin saber yo la causa de la huida.

Me quedan tres kilómetros de vida

y un poco del coraje que entusiasma.

Allá tú, misterioso en el enigma

de desaparecer sin dejar rastro.

No sé si te escondiste tras un astro

o si modificaste el paradigma.

De todas formas, no contrataré

a un detective. Si se fue tu fe

del pecho —como casi ya concluyo—,

vuela sin miedo y busca nueva presa.

No creas que me das una sorpresa.

¡Sin dramatismo; así te sustituyo!

 


 

A medias

A medias nos amamos, bien lo siento;

a medias nos estamos entregando.

A enteras es el mismo dando y dando

sin un resquicio para me arrepiento.

A medias nos tenemos, ¿qué nos falta?

¿Acaso a medias es la dosis justa

de lo que de ambas partes gusta y gusta?

¿Tendrás la misma duda que me asalta?

¿A medias nos haría —por lo mismo—

caer en insufrible patetismo?

¡A medias sabe y huele a don fatal!

A media en singular, “A media luz*”

me cuadra; pero a medias, ¿cara o cruz?  

¡Hagamos que este fuego sea total!

 


 

Espectro

“Y entre mis brazos

quedó el espacio de tu figura”.

Imágenes, Frank Domínguez

El aire es un cartílago reseco,

un áspero animal escurridizo.

Me envuelvo en edredón antojadizo

cuando por síndrome de ausencia peco.

Las horas corren lentas, se detienen

en reverberaciones del pasado.

Mi mano agita terca un sólo dado,

retando incógnitas que sobrevienen.

Dispérsate del todo, protoplasma. 

No quiero fornicar con tu fantasma,

prefiero darme auxilio manualmente.

Tu desaparición aún gotea.

No quiero hacerme la menor idea

de que vengas un día de repente.

 


 

Revolcadera

¿Cómo poner un límite a la maña

de improvisar sonetos sobre el vicio

de encamarme contigo? ¡Qué suplicio

el de volvernos física maraña!

La dicha que me das nunca es tacaña;

me dejas puro cuerpo en estropicio.

Esta guerra de dos sin armisticio

tiene el tamaño de pasión tamaña.

Llégate como siempre desafiante,

explota de lascivia cada instante

en las inmediaciones de mi pecho.

No des del dicho al hecho ningún trecho.

Espántame la duda de estar vivo

con ímpetu feroz y combativo.

 

 


Jorge Luis García de la Fe: Cárdenas, Cuba, 1954. Licenciado en Lengua y Literaturas Hispánicas en la Universidad de la Habana (1981) y Máster en Literaturas y Culturas Latinoamericanas en Northeastern Illinois University. En 2015 publicó el poemario Aunque la nieve caiga de repente (Pandora Press, 2015). En 2019 publicó el sonetario homoerótico Camino de imposesión (Ediciones La Mirada-El Béisman), el decimario Décimas inquietudes (ARJÉ, Miami 2019), el sonetario filosófico Cuerpo que se deja ir (VITRALES, 2019), el poemario en décimas acerca de dicho y refranes Te lo digo en rima (VITRALES, 2022) y el poemario en versos libres A contrapelo de silencios (VITRALES, 2023). Es uno de los autores antologados en el poemario LGBTQ+ Las piedras clamarán (La Luz, Holguín 2019).