#ElBeiSmAn

  • Cochabamba (fragmento)

    Cochabamba (fragmento)

    En el mes del orgullo, presentamos un fragmento de Cochabamba (Chatos Inhumanos, 2026), la novela más reciente de Guillermo Severiche.   ⋅ “Prophecy is memory.” ~Tzvetan Todorov, The Conquest of America El abuelo había vivido con el cáncer por varios años. En un principio se lo mantenían en secreto; después de la abuela, él ya…

  • Fuckondo

    Fuckondo

    ¡Madre mía, lo que le vibra el culo! Y en el peor momento, en medio de la clase de conversación en inglés. De nada le sirve disimular; su alumna la mira divertida sentada frente a ella en la mesa de la cafetería y pregunta: Aren you goin to anser? No, niega con la cabeza. No…

  • Con los ojos llenos de fútbol: ¿a quién le vas cuando el país que te cobra la renta le mete cuatro al país que te suena a casa?

    Con los ojos llenos de fútbol: ¿a quién le vas cuando el país que te cobra la renta le mete cuatro al país que te suena a casa?

    Día 2 — Canadá 1, Bosnia-Herzegovina 1 / Estados Unidos 4, Paraguay 1 El segundo día del Mundial amaneció con dos sombreros puestos: uno de castor canadiense pidiendo permiso para emocionarse y otro de vaquero corporativo cobrando estacionamiento antes de decir buenos días. En Toronto, Canadá empató 1-1 con Bosnia-Herzegovina y celebró como quien encuentra…

  • El desayuno

    El desayuno

      Siempre te dijeron: el que violencia espera en un oscuro callejón bloquea cada seguro del taxi o es un demente, colecciona armas. Claro, entre ellos también existen. A ti te dijeron que el que violencia es un viejo de nariz retorcida un enfermo que tortura gatitos o el pordiosero con barba piojosa. Sabrías reconocerlo…

  • Elogio de la coincidencia

    Elogio de la coincidencia

    Quería escribir una carta a Gerald Murnane para hablarle de Los Ángeles. Empezaría por contar que la primera mañana de mi viaje, cuando volví a la habitación del hotel con un café para Syl, ella salió de la ducha envuelta en un perfume floral familiarísimo cuyo nombre no pude precisar. Le pregunté qué era y…

  • Tanto he perdido

    Tanto he perdido

      Aquí está mi acento de lata  trastabillando piedra con piedra,  tintineando en la calle vacía del entendimiento. ¿Por qué no has perdido tu acento?  pregunta una voz ramosa, yo sigo hablando con mi lengua  de nido fresco con mis labios toscos  masticando un idioma  sin tragarlo. ¿Por qué no he perdido mi acento?  Tanto…