El sexilio de Anjanette Delgado
LaCriba Editorial, Lajas, 2024. 63 páginas, ISBN 978-1961008144
Yo nunca había leído un libro que no fuera ni un poema, ni un desahogo, ni una plegaria sino una tiraera, hasta que leí El sexilio (LaCriba Editorial, 2024) de la escritora puertorriqueña Anjanette Delgado. En esta breve obra, la autora explora una mezcla de géneros literarios después de haber publicado dos novelas exitosas. En El sexilio, Delgado se aparta de la ficción para recrearse en el ensayo personal sustentado por un contexto histórico bien trabajo y vivido, el cual además da pie para la construcción de un poema.
Joel Lazú del Moral, en su canal dedicado a la literatura puertorriqueña, Bori Lit, sostiene que “Este librito, pequeño en tamaño pero gigante en contenido, recoge en 63 páginas mucho coraje, resentimiento, dolor, pero sobre todo mucha verdad”. Estoy de acuerdo. No es una nimiedad el hecho de que Delgado presente una especie de testimonio personal que se conecta con un testimonio nacional y generacional. En El sexilio, la autora discute la opresión sistematizada, justificada y hasta exigida hacia la mujer y cualquier sujeto feminizado de Puerto Rico, mientras establece una conexión entre dicha opresión y la identidad política —o su ausencia— de la isla.
“En este libro exploro la intersección del colonialismo y el patriarcado resaltando la opresión de lo femenino como consecuencia del colonialismo histórico y continuo. También subrayo la contradicción entre una estructura que les dice a los hombres que deben proveer para ser considerados hombres (patriarcado) y otra según la cual están obligados a ser “mantenidos” por una nación “dueña” (colonialismo) que les dicta lo que pueden y no pueden hacer” (47).
Delgado analiza dicha intersección a través de diferentes formas literarias. El libro está dividido en tres partes: una introducción, un poema y un compendio de fechas y acontecimientos importantes de Puerto Rico. “El mapa del sexilio”, texto introductorio, empieza con una discusión del término sexilio desde su acuñamiento para luego aportar la versión propia de la autora. El puertorriqueño Manolo Guzmán fue quien acuñó el término a principios de este siglo, partiendo desde una perspectiva sociológica para identificar la emigración precipitada de personas de las comunidades LGBTQIA por razones políticas y sociales. Más adelante, la académica Yolanda Martínez-San Miguel aporta un nivel más, añadiendo la necesidad de emigrar de mujeres heterosexuales para encontrar la libertad sexual. Por su parte, Anjanette Delgado reflexiona desde su propia experiencia de vida y amplía el concepto al incorporar la necesidad de emigrar “cuando, por ser mujer (entiéndase cualquier sujeto feminizado), la integridad de tu cuerpo o tu salud mental (toda tú, en otras palabras) corren peligro de violencia inminente o posible muerte” (8).
La autora parte de una vivencia que la obligó a dejar Puerto Rico, a sexiliarse en 1991; una experiencia que, por muchos años, le impedía volver a la isla. Después de más de tres décadas, Delgado se atreve a plasmarla en papel, a nombrar su proceso y a contar su historia, la cual no es la única en Puerto Rico y debe su existir precisamente a la constitución identitaria de la isla. Por ello, no había otra manera de componer esta obra, en partes diversas y con la mano en expresiones escriturales diferentes. De allí que la segunda parte del libro la estructure un poema.
“Quiero escribir un poema poscolonial, pero soy una mujer puertorriqueña y el colonialismo va de la mano con el patriarcado como el arroz con las habichuelas”. El título del poema confirma desde el inicio el tema a tratar: la ubicación de la voz poética dentro del sistema colonial que todavía reina entre Estados Unidos y Puerto Rico y el apuro de sexiliarse para sobrevivir. En los versos de esta obra, la voz poética critica las estructuras de poder, tanto Estados Unidos, el patriarcado, los victimarios que se afianzan en su debilidad para destrozar sujetos feminizados, así como Dios mismo. De alguna manera, hay un Dios supremo, aquel que creó este mundo imperfecto pero hay muchos dioses más, o una combinación de todos: el patriarcado, el machismo, todo aquello que se impone sobre el cuerpo de la mujer e intenta mutilarlo.
“Dicen que no existe un mundo poshuracán y que los tiempos de Dios
son perfectos, pero ¿y qué de nosotros? Qué se supone que hagamos los colonizados
cuando no podemos aplicar misericordia a Dios desde que le dio por decirle a todo el mundo
que él nos la concedió hace tiempo, pero que la desperdiciamos o malgastamos
hasta que ya no le quedó un fuck más que dar por nosotros” (23).
Anjanette Delgado cuestiona y reta, objeta y exige una explicación. Al mismo tiempo, en el ensayo de la tercera parte del libro, “Lo que las mujeres de la colonia más antigua del mundo saben sobre la violencia contra lo femenino”, la escritora advierte que es consciente de la historia, de los manejos del poder, de la carga que sostiene Puerto Rico por su perenne estado colonial. Al respecto reacciona, atendiendo a la necesidad inmediata: “tal vez lo más urgente sea combatir una tasa de violencia en contra de lo femenino que figura entre las más altas del mundo, y yo sugiero que la raíz de este tipo de violencia puede trazarse hasta el perdurable legado colonialista de Puerto Rico” (40). Asimismo, no aísla a Puerto Rico en este contexto y advierte su expansión en la región, poniendo como ejemplo el caso de Guyana, en donde al menos la mitad de las mujeres ha sufrido violencia de género y cuya tasa de suicidios es una de las más altas del mundo.
Por otro lado, este ensayo está acompañado de una lista y comentarios de referencias históricas y políticas que asisten en la lectura. De forma clara, directa y puntual, la escritora explica 15 puntos cruciales para entender la totalidad de la obra. Esos puntos, sin orden cronólogico, van desde la Guerra Hispano-Estadounidense de 1898, pasando por el otorgamiento de la ciudadanía a los puertorriqueños en 1917, los diferentes plebiscitos sobre el estatus político de la isla, los asesinatos políticos en el Cerro Maravilla en 1978, el constante debate del estatus de la isla, hasta la violencia contra lo femenino que permanece actualmente.
Aunque a través de una lectura superficial quizás sea difícil percibir la esencia de este libro por la manera en que Delgado le dio forma a su discurso, lo cierto es que no hubiera podido ser de otra manera. Lo interno y personal se construye sobre lo nacional, la opresión y el abuso a un sujeto se transpola desde lo perpetrado a comunidades y naciones enteras, la memoria no se borra a través de las generaciones, queda allí. Para entender todo esto, es necesario hacer el recorrido que hizo Delgado, pasar por el ensayo, por los diarios, por la poesía, por archivos históricos. Es necesario contraponer lo ocurrido antes de nuestro nacimiento con lo experimentado cuando nuestro cuerpo se va identificando como femenino, débil y descartable. Por ello, entre los datos factuales que permean toda la obra, se percibe la necesidad de la autora de abrirse a los lectores sin pena y con fuerza, a pesar de que ha llevado a cuestas un sentimiento de culpa por haberse ido, un sentimiento de culpa intrínseco al sexilio:
“Querida Mami: tú, que te quedaste en Puerto Rico,
perdóname por dejarte para irme al norte
a dormir con tu enemigo. No sabía qué otra cosa
hacer cuando no había nada aquí para mí
más que temer a aquellos que nos quieren violar y matar
para que su Dios los llame hombres y les dé su bendición:
un bozal ensangrentado amarrado a una cadena
que los declare príncipes de su propio reino violento” (29).
El sexilio no es un capricho, ni un llanto de niña consentida, y menos una necedad basada en fantasías. Este libro es un testimonio personal, nacional y continental. Es una obra indispensable, justa y precisa. Gracias, Anjanette Delgado por haberla escrito. Gracias por esta tiraera.
Naida Saavedra escribe ficción y crítica literaria. Entre sus publicaciones se destacan el libro de cuentos Desordenadas (SEd, 2019), el libro de ensayo #NewLatinoBoom: cartografía de la narrativa en español de EE UU (El BeiSmAn PrESs, 2020), y la novela Overworked (El BeiSmAn PrESs, 2025). Vive en Massachusetts, donde es profesora de literatura latinoamericana y latinx en Worcester State University.

