Familia extensa de Rafael Reyes-Ruiz
Sudaquia Editores, Nueva York, 2024. 244 páginas, ISBN 978-1944407926
Familia extensa (Sudaquia Editores, 2024), la quinta y más reciente obra del escritor y antropólogo colombiano Rafael Reyes-Ruiz, nos presenta una aventura llena de sorpresas, misterios y descubrimientos familiares. El autor ha logrado combinar su pasión por la escritura y la antropología para desarrollar tramas que sumergen al lector en aventuras y espacios culturales y transnacionales. Sus obras han sido publicadas en inglés y en español, lo cual le ha permitido paulatinamente alcanzar amplios y diversos ámbitos literarios a nivel internacional.
Sus primeras obras Las ruinas (2014), La forma de las cosas (2016) y El samurái (2018) forman parte de la trilogía denominada como “El cruce de Roppongi”. Estas obras destacan no solamente por cómo se desenvuelve y se extiende la trama, pero también por el enfoque que Reyes-Ruiz presenta al explorar temas como la identidad, la memoria y la globalización. En su cuarta novela, La herencia (2020), el autor expande su mundo literario con una trama habituada principalmente en los ámbitos sociales de Dubái. Esta obra es atractiva por la complejidad de sus hilos narrativos, mismos que representan un proceso de autodescubrimiento para los personajes que poco a poco van esclareciendo a través de la investigación del origen de un bargueño colonial del siglo XVI.
El mueble colonial reaparece en esta última novela y adquiere un papel importante dentro de la narrativa de Reyes-Ruiz. La importancia del bargueño, además de su valor intrínseco, se debe a su implementación como eje narrativo pues este logra entrelazar su obra previa, La herencia, con su más reciente obra, Familia extensa. El autor demuestra su habilidad narrativa al utilizar un mueble heredado de su abuelo como una máquina del tiempo y un puente central que le permite conectar eventos del pasado con el presente, además de varios recuerdos de la infancia con las vivencias actuales. De igual manera, el bargueño establece distintos vínculos entre memorias, personajes, espacios y ciudades como Granada, Colombia, Nueva York, París y Dubái, logrando así una cimentada interconexión entre tiempo, identidad y lugar. La ciudad de Nueva York es la sede principal de la trama en Familia extensa. La destreza del autor para ambientar y describir con gran detalle los lugares de la ciudad, sus calles, restaurantes, su gente y más, permiten al lector sumergirse en la narrativa y ser parte de la ciudad y de la vida cotidiana a través de los ojos de Ariel. Es así como el autor logra crear una novela inmersiva que facilita un vínculo entre el narrador y el lector.
En su intento por desentrañar el origen del mueble colonial, Ariel, el protagonista de Familia extensa, descubre fotografías de su abuelo biológico que, lejos de proporcionarle respuestas definitivas, abren nuevas interrogantes y desafíos en su búsqueda de identidad. Ariel, originario de Colombia, emigró con sus padres a Nueva York a una temprana edad. Él es un personaje muy reflexivo, en ocasiones silencioso y emocionalmente reservado, inclusive con su novia Ana y sus amigos más cercanos. Ariel confiesa no lograr compartir sus sentimientos ni traumas más profundos. Por ejemplo, el efecto anímico que le provoca la nieve pues su madre, quien sufre de un cáncer de tiroides, fallece durante una tormenta de nieve. La pérdida de su madre fue tan traumática que, durante su juventud, Ariel se vio en la necesidad de asistir a terapia durante un periodo de seis meses.
La narrativa de Reyes-Ruiz retrata con claridad las experiencias emocionales de un estudiante de doctorado, reflejando los altibajos de su vida académica que van desde las relaciones con amigos, colegas y profesores, hasta los retos en las clases y la defensa de su tema de investigación. A través de las memorias y las conversaciones que Ariel sostiene con sus amigos cercanos, el protagonista reconstruye episodios significativos de su vida como inmigrante en Estados Unidos. Su primer año en Nueva York estuvo marcado por dificultades para adaptarse al sistema educativo, debido a su limitado conocimiento y dominio del inglés. Estas barreras lingüísticas lo llevaron a retrasarse en todas sus materias y a ser inscrito en un programa de transición conocido como Inglés como Segunda Lengua. En casa hablaban exclusivamente en español, lo que resaltaba aún más el contraste entre su entorno familiar y su adaptación a un nuevo sistema académico y cultural. Sin embargo, la resiliencia de Ariel y su interés por aprender más sobre su cultura lo motivan a emprender nuevos retos como estudiante de doctorado.
A través de Ariel, el autor demuestra la complejidad del proceso de aculturación y la lucha constante por preservar las tradiciones familiares y las expresiones culturales ante la influencia dominante del idioma inglés y la cultura anglosajona. Este conflicto se convierte, paradójicamente, en una fuente de motivación para este personaje, quien encuentra el impulso para emprender, durante su doctorado, un estudio sobre las comunidades colombianas de Nueva York. Su investigación evoluciona en una búsqueda personal encaminada a profundizar en sus raíces culturales e identidad propia; un proceso que él mismo describe como “volver a vivir en mi lengua natal” (67). En el personaje de Ariel se puede observar la resiliencia y la complejidad de los migrantes en diáspora, mostrando con pericia los conflictos personales y externos derivados por el esfuerzo constante por mantener el idioma, al igual que los valores y las tradiciones familiares, mientras conviven y se incorporan dentro de la cultura y la lengua local.
Debido a la multiplicidad de temas, técnicas narrativas y su publicación en inglés y español, Familia extensa es una obra atractiva para una amplia y diversa audiencia de lectores a nivel internacional. Algunos encontrarán una conexión con Ariel por la convivencia entre su identidad latina y su vida como inmigrante dentro de otra cultura y otro país diferente. También encontrarán un interés en esta obra profesores y alumnos de posgrado pues las experiencias de Ariel como estudiante de doctorado y la investigación de temas que le interesan son memorables de un proceso de exploración intelectual y autodescubrimiento. Aquellos interesados en literatura de viajes descubrirán en esta historia una buena elección pues a través de la búsqueda del bargueño colonial el autor presenta anécdotas, personajes y eventos que transportan al lector a otros países y tiempos diferentes. La novela deja abierta la posibilidad de una sexta obra que completaría la segunda trilogía de Reyes-Ruiz. El bargueño, el autodescubrimiento personal y cultural de Ariel, al igual que su investigación académica y antropológica podrían jugar un papel importante en ello.
José A. Badillo Carlos es profesor asistente en el Departamento de Idiomas del Mundo de la Universidad Queens de Charlotte. Sus investigaciones se centran en las historizaciones y representaciones de la violencia y la corrupción a través de la literatura, la música y el cine mexicano contemporáneo. Mientras estuvo en la Universidad Estatal de Michigan, José trabajó como asistente de investigación para la oficina de Educación de Pregrado, Diversidad e Inclusión enfocando su investigación en la representación de los estudiantes chicanos y latinos en la educación superior, así como la representación de los latinos en los medios. También trabajó como corrector de estilo de la Revista de Estudios de Género y Sexualidad.

