louiseglück con la cabeza ladeada

 

(on crediting teachers as significant mentors of a non-poet’s sexual education)

 

 

louiseglück con la cabeza ladeada me gustaba. siempre estuvo. con las demás maestras puestas en fila en mis estantes ambulantes. me atraía. se dejaba caer. resbalaba la glück delgaada delaado delineaada in a quietslowmentalfuck sortofway.

tan esbelta como la primera que amaba a lorca. pero terminaba el 69 en madrid y eso no se decía. no así. no todavía. ya en el 73 se me aclararon los sonetos del amor a oscuras y me quise matar como único testigo del asesinato de mis flores por venir. “I understood that at some point I was going to die. What I knew more vividly, more viscerally, was that I did not want to die”, que dijera luego louiseglück después de la crisis. una de ellas.

en el 74 mientras serrat me cantaba a machado y a hernández ya la segunda me lanzaba en inglés dardos ardientes dickinsonantes. didyougethemeaning. didyou. didyounderstand whatdidemilytrytosay. no sé no ididyesidid. en mi estante del 76 se mezclaban ya shakespearianos y fábricas y carniceros y ciudades y perros y negras y mexicanas y lesbianas y diccionarios de slang y cubanoamericanos que no me decían nada-de-nada que yo no supiera ya cuando la rubia maestra de cuello largo y mil aretes colgantes caminó por los pasillos, arrebatada por ferlinghetti y kérouac. y yo la vi pasar. de lejos, pensando en italiano para practicar porque dante y sus alucinaciones me empujaban de allí. pronto. luego, en frente de la clase ella, without missing a beat, cruzaba las piernas y se lamía los labios mientras me decía casi al oído allofit canbe reconstructed, dear. o tal vez… didshesay… quéfueloquedijo… acaso itcan allbe misconstrued? y me invitaba a su casa a tomar té y yo le hacía café después mientras me abría libros de sus estantes con la lengua entre mis dientes exóticos tan blancos tan brillantes, decía.

y de pronto sin tiempo ni transición los ochenta. y yo también —mightaswell asortof descending figure: un lapso una caída descendida— I too became a wanderer who lost all possessions never before had. mientras, louiseglück seguía esperándome y ladeaba su cabeza. ya se le movían las letras por doquier. …at twilight… / The sun hung low in the iron sky, ringed with cold plumage…

pero eran los ochenta y la música y mi pelo largo requetenegro les azotaba el rostro y ellas bailaban y se afeitaban la cabeza justo antes de singar porque ay la-sensación-cepillo y se teñían el pubis de azul y cundían las esferas que explotaban. arte y fotografía se vivían cine en-con-moción. y ella y ella y ella me decían que me querían y me confundían reflejos entre tríos y vitrales y el humo y las bolas de cristal en el techo como yo dando vueltas entre sayas y piernas sueltas y buches y baches de todos los poetas muertos por empacho de palabras borrachas. O de amor. Or a poet’s conscious evolution of marking time… without poetry. sin voz. a gritos.

porque entre mis dedos lo fugaz la inquietud el fervor de las maestrías del camasutra mientras louiseglück esperábame, ladeando la cabeza. en longisland, yale o vermont. y yo de pronto decidí no ser. ni fotografía ni cine ni poesía en nuevayork. Why did I stop? […] / Fate, destiny, whose designs and warnings / now seem to me simply / local symmetries, metonymic / baubles within immense confusion— / Chaos was what I saw. / My brush froze—I could not paint it.

apenas nevaba entonces en manhattan me decía la aurora cada día que mis pies subían las inmensas escaleras del oscuro pre-war walk-up. mientras yo me desfloraba de la 20 a la 28 y al revés esos años del este se marchitaban envueltos en pétalos del virus y la peste. sin voz sin luz sin letras sin nada. nómada el relleno el cupo de arte nódulos sin versos con flores muertas antes del regreso. al sur al medio al oeste. A nadie. todas las mujeres sueltas a cuestas. maestras del fracaso. y la voz chorreante de disonancias. sin louiseglück sin ellas. los años acumulados de te he visto pasar indiferentemente hasta detestar los adverbios que modifican la inercia. las tildes que marcan el pretérito y el futuro. las mayúsculas ausencias. y de nuevo el escape y la selva y los años. y ella. el tibio silencio lleno de ruidos vividos. 

y un día de octubre louiseglück alcanzó la noble posteridad. y la vi otra vez en las fotografías. vieja, seria, alabada, premiada. aplaudida con la cabeza recta. ya todos se morían a mi alrededor. en mi reflejo en el espejo de cada hospital yo ya no tenía cabeza.

y otro día de octubre, hace un ayer, louiseglück perdió la vida.

 

1.

Is it winter again, is it cold again,

didn’t Frank just slip on the ice,

didn’t he heal, weren’t the spring seeds planted

 

didn’t the night end,

didn’t the melting ice

flood the narrow gutters

 

wasn’t my body

rescued wasn’t it safe

 

didn’t the scar form, invisible

above the injury…

 

fragmento de “October”, 2004, de Louise Glück
 

ven, louiseglück, ladéate. que descanse en paz tu cabeza maestra. for indeed, yes… it can all be reconstructed. or rearranged. or miscrontrued. da igual. tú ya sabías que la crueldad de octubre es siempre peor que la de abril.

 

 

© om ulloa