{"id":1601,"date":"2020-02-22T22:02:36","date_gmt":"2020-02-22T16:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-30T00:00:00","slug":"sangre-en-el-ojo-de-lina-meruane","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elbeisman.com\/v2\/2020\/02\/22\/sangre-en-el-ojo-de-lina-meruane\/","title":{"rendered":"\u00e2\u20ac\u02dcSangre en el ojo\u00e2\u20ac\u2122 de Lina Meruane"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size:28pt\"><em><span style=\"font-size:12.0pt\"><a href=\"https:\/\/www.amazon.com\/-\/es\/Lina-Meruane\/dp\/9968636150\/ref=sr_1_1?__mk_es_US=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;keywords=Sangre+en+el+ojo+Lina+Meruane&amp;qid=1582408789&amp;s=books&amp;sr=1-1\">Sangre en el ojo<\/a>&nbsp;<\/span><\/em><span style=\"font-size:12.0pt\">de Lina Meruane<\/span><\/span><br \/>\r\n<span style=\"font-size:11pt\"><span style=\"font-family:Calibri,sans-serif\"><span style=\"font-size:12.0pt\">Ediciones Lanzallamas, Costa Rica, 2013. 178 p&aacute;ginas, $12, ISBN-13: 978-9968636155<\/span><\/span><\/span><\/p>\r\n\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n\r\n<p><span style=\"font-size:11pt\"><span style=\"font-family:Calibri,sans-serif\"><span style=\"font-size:12.0pt\">En la literatura, con frecuencia se le atribuye a la ceguera todo tipo de significados m&aacute;gicos o m&iacute;sticos, un tipo de elemento mitol&oacute;gico que estimula la imaginaci&oacute;n rom&aacute;ntica y convierte la incapacidad f&iacute;sica en una met&aacute;fora sobre la condici&oacute;n humana. Hay una correlaci&oacute;n evidente entre la ceguera, la lucidez, el don prof&eacute;tico y el miedo. Las tinieblas del mundo reconvertidas en una radiante capacidad intelectual. Desde Tiresias, el adivino ciego que a cambio de sus ojos recibi&oacute; el don de la profec&iacute;a, hasta Dante, la ceguera literaria crea una visi&oacute;n sobre lo desconocido y la incertidumbre &iacute;ntima y dolorosa. Es como si la carencia sensorial le permitiera acceder a quien la padece a una esfera de realidades extraordinarias y por completo desconocidas. <\/span><\/span><\/span><\/p>\r\n\r\n<p><span style=\"font-size:11pt\"><span style=\"font-family:Calibri,sans-serif\"><span style=\"font-size:12.0pt\">La protagonista y narradora de <em>Sangre en el ojo<\/em> de Lina Meruare es ciega. Pero tambi&eacute;n, es una mujer que no presume de un lirismo excepcional ni parece dispuesta a profetizar desde la maravilla y el horror, el futuro del mundo. En realidad, es una mujer corriente llena de defectos y dolores que antes que cualquier otra cosa, lucha por mantener su individualidad en medio de la oscuridad que la acosa. Quiz&aacute;s, su profec&iacute;a radique en ese peque&ntilde;o impulso de subvertir la identidad m&iacute;stica y general que se le atribuye al ciego: a las primeras de cambio, la novela es una gran presentaci&oacute;n anecd&oacute;tica, una cruzada contra la oscuridad gen&eacute;rica que la escritora ataca con una mirada de datos que describen a la voz narradora antes de hacer otra cosa. Lina Meruane\u00e2\u20ac\u0160&mdash;personaje y autora comparten nombre&mdash;\u00e2\u20ac\u0160no recibe la ceguera como un don ni tampoco lo interpreta de esa manera. Hay una ira casi l&iacute;rica en la comprensi&oacute;n de la p&eacute;rdida, eso s&iacute; y la autora deja claro el motivo de inmediato: un segundo antes, la vida de Lina Meruane\u00e2\u20ac\u0160&mdash;el personaje&mdash;\u00e2\u20ac\u0160es toda vitalidad, alegr&iacute;a e incluso sofisticaci&oacute;n. Una fiesta ruidosa, el mundo fugaz de los vecinos apenas entrevistos a trav&eacute;s de la ventana. Y un parpadeo despu&eacute;s\u00e2\u20ac\u0160\u00e2\u20ac\u0160&mdash;la figura es literal en este caso&mdash;\u00e2\u20ac\u0160irrumpe la ceguera. El ojo se llena de sangre y el alter ego literario de la escritora est&aacute; ciego, sin una explicaci&oacute;n, sin una idealizada percepci&oacute;n del motivo o prop&oacute;sito. Solo ciego. Es entonces cuando la novela comienza su trajinar a trav&eacute;s de la oscuridad de la mente del personaje\u00e2\u20ac\u0160&mdash;y sin duda, tambi&eacute;n de la escritora&mdash;\u00e2\u20ac\u0160en medio de una serie de situaciones y dolores que crean un tapiz del desarraigo, el dolor y el odio abrumador. Meruane\u00e2\u20ac\u0160&mdash;la autora y tambi&eacute;n el personaje&mdash;\u00e2\u20ac\u0160no se va por las ramas: de pronto la oscuridad que la circunda es un reflejo de la interior. Se interpela, se mira, se anuncia, se desconcierta. Avanza, perdida y con las manos extendidas, en medio de la angustia existencial, la impotencia, un tipo de dolor sordo repleto de odio que el libro no s&oacute;lo refleja sino que adem&aacute;s sublima en una portentosa noci&oacute;n sobre la naturaleza humana.<\/span><\/span><\/span><\/p>\r\n\r\n<p><span style=\"font-size:11pt\"><span style=\"font-family:Calibri,sans-serif\"><span style=\"font-size:12.0pt\">Sin duda, hay un elemento autobiogr&aacute;fico en esta cr&oacute;nica del desastre y la frustraci&oacute;n, pero m&aacute;s all&aacute; de eso Meruane consigue una duplicidad alterna y cruel que yuxtapone su imagen sobre la de su personaje en infinitas variaciones hasta alcanzar la completa confusi&oacute;n entre ambas. El lector no tiene certeza alguna de la realidad que lee\u00e2\u20ac\u0160&mdash;si es que se trata de eso&mdash;\u00e2\u20ac\u0160sino que avanza a tientas entre las sombras. Incierto, convertido en un laberinto sin puertas, la ceguera de la Lina Meruane literaria se confronta en medio de la imaginaci&oacute;n del lector, genera m&aacute;s dudas que respuestas, se convierte a s&iacute; misma en un s&iacute;mbolo aparente sin serlo. Y a medida que la trama avanza\u00e2\u20ac\u0160&mdash;en densidad, en terror, en dur&iacute;sima visi&oacute;n del tiempo que transcurre&mdash;\u00e2\u20ac\u0160hay una percepci&oacute;n cada vez m&aacute;s fina e hiriente sobre los horrores de los demonios privados, de los dolores ag&oacute;nicos y perpendiculares que se ocultan en los espacios privados de nuestra mente.<\/span><\/span><\/span><\/p>\r\n\r\n<p><span style=\"font-size:11pt\"><span style=\"font-family:Calibri,sans-serif\"><span style=\"font-size:12.0pt\">Quiz&aacute;s el mayor triunfo de la novela es sagacidad y crueldad: la ceguera no es metaf&oacute;rica, vaporosa y mucho menos sutil. Se trata de una superficie compleja que se extiende en todas direcciones a partir del dolor visceral y angustiado de su protagonista. Lina\u00e2\u20ac\u0160&mdash;el personaje&mdash;\u00e2\u20ac\u0160se convierte en pura sensaci&oacute;n viva. Los sentidos afilados la conducen a trav&eacute;s de una realidad repleta de matices y raros desniveles que le resulta desconocido pero que muy pronto aprende a detestar. No hay nada l&iacute;rico ni tampoco aleg&oacute;rico en esta mujer ciega y furiosa que camina en medio de las sombras de su departamento aprendiendo a odiar. Llena de una profunda sensaci&oacute;n de vulnerabilidad que le resulta imposible de asumir y sobre todo, comprender. <\/span><\/span><\/span><\/p>\r\n\r\n<p><span style=\"font-size:11pt\"><span style=\"font-family:Calibri,sans-serif\"><span style=\"font-size:12.0pt\">La historia es adem&aacute;s claustrof&oacute;bica y es otro de los triunfos de Lina Meruane al plantearse este complejo juego de espejos que lleva su nombre. Todo lo que ocurre en la trama pasa a escasos metros de la protagonista. Todo lleva su nombre, todo se relaciona directamente con su ardor, furia y miedo. Y aunque parece un recurso com&uacute;n, no lo es cuando el efecto se sublima niveles inesperados y asfixiantes. Toda la potencia intelectual de esta Lina Meruane sumergida en la palabra se concentra en reconstruir el mundo que le rodea paso a paso, a trav&eacute;s de las percepciones incompletas que puede traducir y la incompleta sensaci&oacute;n de sus l&iacute;mites. Lucia est&aacute; aterrorizada pero tambi&eacute;n furiosa. Esa ira incandescente desconcierta por su vigor, por su cualidad venenosa y l&oacute;brega. El personaje transita no a trav&eacute;s de los pasillos y habitaciones de la casa que habita, sino que desciende hacia las profundidades de s&iacute; misma, en medio de una esplendorosa ca&iacute;da a los infiernos m&aacute;s &iacute;ntimos de su mente.<\/span><\/span><\/span><\/p>\r\n\r\n<p><span style=\"font-size:11pt\"><span style=\"font-family:Calibri,sans-serif\"><span style=\"font-size:12.0pt\">Para Lina Meruane\u00e2\u20ac\u0160&mdash;personaje y autora&mdash;\u00e2\u20ac\u0160el mundo parece un lugar definido a trav&eacute;s de innumerables matices que pueblan la trama de dolor y una profunda angustia existencial. No obstante, la historia no se obsesiona con el agobio y parece m&aacute;s interesado en encontrar piezas sueltas\u00e2\u20ac\u0160&mdash;retazos de luz fugitivas&mdash;\u00e2\u20ac\u0160no para aferrarse a ellos, sino para definir la frontera con la oscuridad. La realidad se desvanece con lentitud y Lina encuentra que el mundo es lo que recuerda de &eacute;l, como si cada percepci&oacute;n se tratara de un poderoso ejercicio biogr&aacute;fico que se construye a partes incompletas. Una vitalidad inquietante lo llena todo, se desliza entre los espacios vac&iacute;os y deshumanizados. El tiempo parece acortarse y despu&eacute;s, hacerse limitado, interminable. Cada minuto y segundo no son medidas temporales, sino huellas de incertidumbre. No hay un concepto sensorial que sostenga las percepciones en la oscuridad. El mundo se desploma y Lina, tan consciente de su terror como de su c&oacute;lera infinita, sabe que ese apocalipsis interior no es otra cosa que el olvido. La realidad deja de existir, se desploma. Se convierte en otra cosa.<\/span><\/span><\/span><\/p>\r\n\r\n<p><span style=\"font-size:11pt\"><span style=\"font-family:Calibri,sans-serif\"><span style=\"font-size:12.0pt\">No obstante, Lina Meruane\u00e2\u20ac\u0160&mdash;la escritora&mdash;\u00e2\u20ac\u0160no intenta expresar el mundo de la ceguera, aunque pueda parecerlo y de hecho, hay una consistente necesidad de describir las tinieblas. Meruane\u00e2\u20ac\u0160&mdash;escritora y personaje&mdash;\u00e2\u20ac\u0160no reproduce la experiencia real de la ceguera sino que estructura algo m&aacute;s doloroso y angustioso: la ausencia de lo conocido, del &aacute;mbito de lo familiar, de las peque&ntilde;as cosas que hacen la vida soportable. La escritora renuncia a su identidad para alimentar a su personaje y entre ambas la ceguera es un espacio blanco donde medita sobre la ausencias y terrores de la existencia. Tal vez por eso resulta un triunfo de recursos y efectividad que la novela est&eacute; contada en un pasado difuso\u00e2\u20ac\u0160&mdash;la ceguera curada o la emoci&oacute;n transformada en impulso creativo&mdash;\u00e2\u20ac\u0160y que sea en realidad, una trama que no enuncia ni busca significado alguno. Como la ceguera, como los nombres intercambiados de los personajes, como la realidad que puede o no existir, la historia es una colecci&oacute;n de pistas falsas, de papeles cruzados y roles contradictorios. Todo en la historia parece mal colocado, incompleto, disparejo. La ceguera\u00e2\u20ac\u0160&mdash;la literaria, la prosa sucinta y descarnada&mdash;\u00e2\u20ac\u0160convertida en una puerta cerrada hacia la oscuridad.<\/span><\/span><\/span><\/p>\r\n\r\n<p><span style=\"font-size:11pt\"><span style=\"font-family:Calibri,sans-serif\"><em><span style=\"font-size:12.0pt\">Sangre en el ojo<\/span><\/em><span style=\"font-size:12.0pt\"> no es solo el proyecto m&aacute;s osadode Lina Meruane hasta la fecha, sino el de mayor penetraci&oacute;n emocional. Un desgarrador relato semi biogr&aacute;fico en el que la escritora crea una realidad alterna donde la visi&oacute;n no es otra cosa que una excusa para la comprensi&oacute;n de la complejidad de la p&eacute;rdida de la identidad y la ca&iacute;da en los infiernos personales. No obstante, la reflexi&oacute;n de la escritora no se resume al obvio miedo a la transformaci&oacute;n a trav&eacute;s del dolor y la enfermedad, sino a la b&uacute;squeda incesante de la identidad perdida por la angustia y el terror emocional. La escritora avanza alrededor de un mundo abstracto de signos y oscuridades para contar una historia que desborda los l&iacute;mites de la no visi&oacute;n y crea algo nuevo. Meruane\u00e2\u20ac\u0160&mdash;personaje y escritora&mdash;\u00e2\u20ac\u0160avanza hacia espacios interiores repletos de grietas y heridas a medio curar. La novela tiene la evidente intenci&oacute;n de incomodar y dejar bastante claro que asume su cualidad como hija bastarda de una narraci&oacute;n mucho m&aacute;s compleja que apenas adivinamos entre l&iacute;neas. Las frases parecen incompletas, a medio construir, sin mucho sentido hasta que se unen para dibujar el paisaje en tinieblas que tanto escritor como personaje atraviesan a tientas.<\/span><\/span><\/span><\/p>\r\n\r\n<p><span style=\"font-size:11pt\"><span style=\"font-family:Calibri,sans-serif\"><span style=\"font-size:12.0pt\">Es entonces cuando Meruane crea lo mejor de su obra: una noci&oacute;n ambivalente y a medio construir de los terrores de una falsa nocturnidad, una percepci&oacute;n ambivalente sobre el amor, el poder y el orden invisible de las cosas que nos unen a nuestra propia circunstancia. La historia crea una mezcla desconcertante de fragmentos de muchas otras cosas: una novela que no lo es del todo, un alegato que termina desapareciendo en el dolor y por &uacute;ltimo, una breve percepci&oacute;n sobre los pesares del amor y la tragedia personal, todo dibujado gracias a una sutileza casi dolorosa en su belleza. Es una mirada desgarradora de c&oacute;mo somos, quiz&aacute;s, nuestros propios monstruos en medio de las tinieblas de nuestros horrores inconfesables.<\/span><\/span><\/span><\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align:center\">&diams;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La protagonista y narradora de *Sangre en el ojo* de Lina Meruare es ciega. Pero tambi\u00c3\u00a9n, es una mujer que no presume de un lirismo excepcional ni parece dispuesta a profetizar desde la maravilla y el horror, el futuro del mundo. 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