One day I’ll own my own house,
but I won’t forget who I am \
or where I came from.
~Sandra Cisneros
El mayor reto para quien coordina un taller de escritura personal es animar a sus estudiantes a perder el miedo de abrir su vida y convencerles de que todo recuerdo, toda anécdota, contiene el valor para convertirse en palabra. He escuchado más veces de las que quisiera la frase: “Es que no sé si lo que me pasó a mí puede interesarle a alguien”. Ése no fue el caso en este taller: cada participante levantó su voz y abrazó la historia de la otra.
En este segundo taller organizado por Literatura UNAM y la UNAM-Chicago, las asistentes sabían que sus experiencias como mujeres migrantes —o como hijas de migrantes— no podían quedarse en silencio. Supieron que narrar lo vivido y lo visto en sus cruces de caminos era, también, un acto de memoria y de resistencia. Y más aún, supieron que hacerlo en medio de la transición presidencial del 2025 era dar testimonio del tiempo crítico que se mueve entre dos países y dos futuros.
Nuestras reuniones fueron un espacio de lectura, práctica y acompañamiento que, en ocasiones, trascendió la escritura misma. Conforme avanzábamos, cada una compartió sus ideas para este libro y, con el respaldo del grupo, fue afianzando su proyecto incluso antes de ponerlo en palabras. Digamos que fue naciendo la certeza de que no escribían solas. Ese nivel de compromiso hizo posible que estos textos llegaran a buen puerto y que, en conjunto, el libro consolidara una diversidad de voces y temas.
Si la escritura es una forma de traducción —no de un idioma a otro, sino de una experiencia de vida hacia un texto—, en Nadie es ilegal. Mexicanas en Chicago el lector descubrirá cómo las autoras transforman recuerdos en imágenes, vivencias en estructuras, heridas y alegrías en relatos que cruzan dos territorios, dos lenguas, dos formas de reinventar el yo. Aquí se habla de infancias y adolescencias, viajes y asentamientos, familia y amistad, estudios y trabajo, y de lo que significa ser hija, hermana, madre, esposa… en el vasto y complejo mapa de la migración.
Nadie es ilegal es un cruce de memorias que piensan en México sin dejar de mirar a Chicago, y que a la vez transforman ambas geografías en un territorio íntimo y compartido. Esta antología es un acto de memoria colectiva y de resistencia que nos recuerda que contar es resistir, y escuchar es habitar la experiencia del otro.
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Este es el prólogo que escribió Sylvia Aguilar Zéleny para Nadie es ilegal. Mexicanas en Chicago, publicado por la Universidad Nacional Autónoma de México en su Colección Taller #2. Serie Narrar lo Propio. Se publica con la autorización de Julia Santibáñez, Directora de Literatura y Fomento a la Lectura de la UNAM y Guillermo Pulido, Director de la UNAM-Chicago.
Puedes bajar gratuitamente el libro Nadie es ilegal. Mexicanas en Chicago en formato PDF

Segundo día en la Feria durante el panel Nadie es Ilegal. Mexicanas en Chicago
Sylvia Aguilar Zéleny. Enseña escritura creativa, escribe ficción y no ficción, edita lo que se le cruza y traduce narrativa juvenil desde la frontera, abajito de Juan Gabriel.

