La mujer de tercera edad, la inmigrante y el Obamacare

La mujer de tercera edad, la inmigrante y el Obamacare

El sistema de salud en Estados Unidos siempre ha sido uno de los más caros del mundo, especialmente para enfermedades graves. Obtener seguro médico no era accesible para todos, especialmente para la gente entre las edades de 19 y 65 años. Era costoso y si alguien padecía una enfermedad preexistente tales como cáncer o asma ya era motivo para ser rechazado por las aseguradoras. Ante tales circunstancias, Obama propuso una reforma al sistema de salud para poder controlar las regulaciones de las aseguradoras.

Esta ley se aprobó en el 2010, pero pocos sabían de lo que se trataba y a muchos les cayó de sorpresa que ya es obligatorio contar con un seguro médico o de lo contrario serán penalizados con una multa que irá creciendo año con año. Aún así, Obamacare resultó ser alentador para miles de personas con padecimientos en tanto les significó una puerta que solucionaría su problema.

Ciertamente lo que no se dice es que obtener un seguro médico a bajo costo no está al alcance de todos, especialmente para los más pobres; es por eso que el gobierno federal decidió apoyar a los estados que decidieran expandir Medicaid, que es el programa federal establecido para cubrir los gastos médicos de personas con carencias económicas, pero estos casos son muy específicos ya que tienen sus propias regulaciones sobre quiénes califican y quiénes que no. 

Arkansas, por ejemplo, es uno de los estados más pobres del país, cuenta con más de 500 mil personas sin seguro médico y se sumó a la lista de las entidades que decidieron expandir Medicaid, lo cual significa que todas las personas que no califican para que se les disminuya las primas de seguro, podrán tener acceso a esta nueva opción. Pero ¿hasta dónde llegan los límites de este nuevo sistema de salud? ¿De qué trata la nueva ley conocida en inglés como Affordable Care Act?

Mujeres y niños no cuentan con ninguna prioridad, ellos van dentro de todas las regulaciones, excepto si la mujer está embarazada, ¿pero qué pasa con las mujeres de la tercera edad? 

Esther es una mujer ecuatoriana de edad avanzada. Se mudó a Estados Unidos cuando ya era mayor de edad. Esperaba tener una vida mejor cerca de sus hijos, quienes habían emigrado décadas atrás. Para Esther llegar a este país ha significado el comienzo de una nueva lucha, y es la de su propia vida. Fue diagnosticada con cáncer pélvico años atrás, después de luchar contra éste, fue diagnosticada con cáncer en los huesos. Tiene una deuda enorme y sigue necesitando atención medica.

Pensaríamos que con la nueva ley —que fue creada para el beneficio de los ciudadanos— Esther tendría un apoyo para solventar sus gastos médicos, un seguro a bajo costo como la propaganda lo dice. Esther, llena de esperanza, va a solicitar su elegibilidad en el mercado del seguro médico de Obamacare; esta nueva ley estipula que el costo del plan de seguro médico se basa en el ingreso del hogar, el número de integrantes de la familia, el uso de tabaco y la ubicación, y por ningún motivo se basará en ninguna condición preexistente que padezca el individuo.

Esther cumple los requisitos principales que son: un seguro social válido y estatus legal de residente permanente, pero la única desventaja podría ser su ingreso. Por su edad y sus condiciones de salud no puede trabajar, su esposo trabaja en una fábrica procesadora de alimentos y apenas alcanza para los gastos del hogar y deudas médicas. El presupuesto del hogar no alcanza para pagar un seguro médico para Esther. 

Llegó a edad avanzada y jamás ha trabajado en este país y por ende tampoco ha usado su seguro social, así que no puede ser aceptada por Medicaid.

Dentro de la nueva ley se crearon rangos de niveles de pobreza en los que determinan qué tipo de ayuda le corresponde a los pacientes. Si el ingreso está dentro de los rangos establecidos, se es elegible para un crédito de impuestos llamado en inglés “tax credits”. El ingreso de Esther y su esposo es menor al rango de ingresos establecido para una familia de dos personas. Este es entre 15,500 a 62,000 mil dólares al año, así que no son elegibles para obtener dichos créditos.

Debido a que Arkansas decidió  expandir Medicaid, crearon algo que se llama “opción privada” (private option), lo que significa que el estado pagará un plan de seguro medico por medio de las aseguradoras para cubrir los gastos médicos del individuo, y también expandieron el nivel de pobreza. Esto implica que miles de pacientes caerán en ese rango, especialmente en los estados más pobres del país, tales como Arkansas. Desafortunadamente para Esther esta opción tampoco  será posible, a menos que apele su caso para luchar por conseguir esta ayuda o por último deberá completar una forma para ser exenta de pagar una multa. Desgraciadamente hasta que no se resuelva su situación, ella tendrá que seguir sobrellevando su salud al costo que sea.

Para el resto de la población —que tampoco logran tener un ingreso al establecido en los niveles de pobreza— les queda esperar que en estos meses el estado de Arkansas decida seguir apoyando la “opción privada” para así seguir pagando el plan de seguro de los más pobres, de lo contrario estas personas quedarán fuera de este sistema que ha prometido acabar con los problemas de salud médicos. Mientras tanto, Esther continuará esperando a que algún día, ojalá no muy lejano, el sistema le haga justicia.

Así como el caso de Esther, existen miles de casos de mujeres de avanzada edad indocumentadas con necesidad de atención médica y medicamentos al alcance de su bolsillo. Su única opción será acudir a clínicas sin fines de lucro para poder atender las necesidades mínimas que requieren las enfermedades más graves. Las mujeres jóvenes indocumentadas son las que principalmente acuden a estas clínicas y esa seguirá siendo su única opción hasta que se mejore y sea más justo el único intento que se ha hecho por mejorar el sistema de salud en Estados Unidos.

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Morena Marvel. Graduada en Arte Escénico en la Universidad de Arkansas y trabaja en la industria de la salud en el sur estadounidense.

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