Encuentro en Chicago con Luis Eduardo Aute

La lengua de Aute no es el castellano: es el órgano humano que se sabe objeto erótico, que se reconoce como carne y materia perecedera, que recuerda su origen de barro, su fin de polvo, y que, sin embargo, se sueña viva y reacomoda el cosmos a su antojo y agrede lo sagrado y hace que todo conforme y responda a la experiencia humana, a la vida cotidiana.

José Ángel Navejas. Semillas culturales