Por amor a ROMA

De izquierda a derecha, Yalitza Aparicio, Diego Cortina Autrey y Marina De Tavira en una escena de ROMA.

por Carolina Herrera

Para los que crecimos en México en la década de los setenta, ROMA es una especie de elegía a un pasado que solemos ver con lentes color de rosa. Ese fue el primer acierto de Cuarón, mostrar el pasado en blanco y negro, sin sentimentalismos: un pasado donde quizás los padres estaban juntos, los abuelos vivos, y los hermanos eran nuestros mejores enemigos. Cuarón lo presenta como lo que fue. Un pasado plagado de detalles que te jalan los hilos del corazón, porque lo reconoces casi como el tuyo, pero también tocado por la tragedia, tanto personal como histórica, que los seres humanos tendemos a editar para evitar el dolor. Es la historia de dos Méxicos y de dos mujeres que viven en la misma casa, pero que habitan dos mundos diferentes. Es una historia de contrastes.

La primera escena muestra un piso de loza por donde corren los créditos y sabiendo que la película trata sobre una empleada doméstica, intuí lo que venía: agua. Ese piso se debe barrer y trapear (aunque parezca que está limpio), y luego, reflejado en el charco que ha dejado el cubetazo, un avión que atraviesa el cielo de este a oeste. Cuarón nos invita a un viaje al pasado plagado de sucesos cinematográficos, televisivos, políticos y musicales que sirven como refuerzos de la memoria, necesarios especialmente, cuando se trata de recordar las tragedias que nos marcan.

ROMA se sitúa a finales de 1970 y cuenta la historia de Cleo (Yalitza Aparicio) y la familia para quien trabaja, compuesta por Sofia (Marina de Tavira en una gran actuación) y Antonio, sus cuatro hijos, la abuela Teresa y el perro, Borras. Entre Cleo y Adela (la otra muchacha), se encargan de los quehaceres del hogar y de atender a la familia en su casa de la colonia Roma, donde, a pesar de los amplios espacios interiores, tiene una cochera demasiado estrecha que alberga al perro y es depósito de cacas y frustraciones familiares. ROMA muestra a dos mujeres en crisis y cómo la enfrenta cada una. Mientras Sofía se encierra en su recámara, llora, se emborracha y grita ―al fin y al cabo, es la señora de la casa―, Cleo aborda su problema con esa mezcla de resignación y vergüenza que se espera de los de su condición. Los grandes alardes emocionales son exclusivos de “la patrona”, no de la empleada.

Es la historia de cómo, para variar, los hombres abandonan a las mujeres para perseguir sus “sueños”, y cómo las mujeres “recogen el mugrero que dejan” con “lo que hay”. Unas se desquitan con el coche y la servidumbre, y otras ―calladitas, calladitas― lo transforman en amor, como Cleo. Porque ROMA es eso, es un testimonio del amor y la devoción que le tienen los que sirven a las familias que los emplean y que pocas veces se admite o reconoce públicamente. Cleo ama a esos niños como si fueran suyos y los niños la quieren a ella como a una segunda madre. Sofía lo sabe y por muy patrona que sea, también es una mujer en crisis, capaz de reconocer y empatarse con el dolor de otra mujer y ayudarla. La película podría resumirse en una oración: los hombres son unos cabrones, pero mejor evito las generalizaciones porque conozco como a tres que no. Me gusta más: las mujeres, unidas, somos invencibles.

ROMA es una historia de amor: de amor a la familia, al prójimo, a nuestro género. Con ROMA, Alfonso Cuarón se alza por encima de sus two amigos, pues, como dice René mi hermano: “Guillermo del Toro está al servicio de sus monstruos, Alejandro González Iñárritu está al servicio de su ego, y Alfonso Cuarón está al servicio del cine.” ¡Bravo Cuarón!

Carolina Herrera. Su primera novela, #Mujer que piensa (El BeiSMan PrESs, 2016), recibió primer lugar en la categoría Mejor Primer Libro-Novela del International Latino Book Award. Es parte de Ni Bárbaras, ni Malinches: antología de escritoras latinoamericanas en Estados Unidos (Ars Comunis Editorial, 2017). Su historia forma parte del volumen IV de la serie Today’s Inspired Latina, Life Stories of Success in the Face of Adversity (2018). Es miembro del consejo editorial de El BeiSMan y contribuye a la revista con regularidad. Oradora TEDx. Vive en Naperville, Illinois.

 

7 replies
  1. Ana Lighia
    Ana Lighia says:

    Amiga que te.puedo decir. Un escrito con todo tu sello. Como siempre disfruto mucho tus escritos. Besos.

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  2. Claudia F.
    Claudia F. says:

    Excelente crítica, Carolina, de un obra maestra cinematográfica! Aunque viví en Argentina en los años ‘70, mis vivencias fueron muy parecidas al relato de Roma. Gracias por expandir el contexto histórico y emocional.

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  3. María Silva
    María Silva says:

    Me encanto tu reseña! Carolita y concuerdo contigo la película me trajo muchos recuerdos de mi niñez… se me hizo que estaba viendo constantemente una exhibición de fotografías. Increíbles fotografías de vidas cotidianas. Me encanto tu comentario de los hombres 🤔… yo incluyó a los míos… pero definitivamente las mujeres somos unas guerreras! Te quiero!

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