Eterna luna de miel

Armando Villegas y Luiza Franco en Eterna luna de miel. Foto: cortesía

por Antonio E. Del Toro

 

La obra ha comenzado su segunda temporada en UpStage Chicago. Está puesta en escena es una obra original con guión y dirección de Armando Villegas, lo acompaña la actriz Luiza Franco. La comedia en sus mejores momentos podría ser tachada de ser más sketch que obra de teatro, empleando el humor escatológico para conseguir algunas risas. Sin embargo, la gracia de Eterna luna de miel termina ahí. Los problemas de primer mundo de la pareja, Alma y Gerónimo, son tan mundanos como aburridos. La presentación es anti-climática, no existe un conflicto fijo, ni mucho menos algún tipo de filosofía o introspección sobre la condición humana. Sólo existen incomodidades peregrinas y clichés que han sido choteados a morir por lo peor de Hollywood. El orden de los eventos que transcurren a lo largo de la puesta en escena es irrelevante, ya que ninguno de ellos ata cabos.

Lo que mata la obra es una simplificación extrema no tanto de los pleitos de pareja o los retos de la vida diaria, sino la manera en que se presenta la mujer. Alma es un personaje planísimo que existe con el fin de complementar los comentarios de Gerónimo que rozan en lo misógino en varias ocasiones. Hay una escasez absoluta de reflexión interna para ella, ya que nunca se defiende ante su agresor ni crece como persona. Alma es el compendio de una serie de estereotipos femeninos bastante fechados que no concuerdan con la mujer actual. Peor aún es el estancamiento emocional de Gerónimo en su manera de ser, el modo en que trata a Alma y la forma tan déspota con la que generaliza no sólo a su esposa, pero también a todas las mujeres, es agotador y sexista. Es evidente que el rol de Gerónimo es el de un patán, pero él tampoco crece como personaje, flaquea moralmente y no da indicios de redención o reconocimiento a sus trasgresiones. Por lo tanto, la obra carece de clímax y catarsis dejando al espectador con una puesta en escena sin dos de los componentes claves de la narrativa.

Las bajas de la obra no destruyen sus aspectos actorales, existe una excelente dinámica entre Armando Villegas y Luiza Franco. Ambos se mueven dentro de su rol con agilidad y juntos logran conseguir algunas reacciones del público. El manejo de sonido y luces está bien adaptado y en ningún momento es ostentoso. El problema principal de Eterna luna de miel yace en una dramaturgia pobre. Ambos actores laboraron arduamente para lograr poner la obra en el escenario, pero a pesar de sus esfuerzos es imposible hacer milagros con ese libreto. La gran tragedia teatral es que Armando Villegas y Luiza Franco desperdiciaron sus dotes actorales con este libreto.

La obra vale la pena para aquellos que disfrutan del humor callejero que exige poco del público o para aquellos que les interesa el teatro, pero no quieren inmiscuirse en algo complejo que los rete. Eterna luna de miel continuará su temporada hasta el tres de febrero, con funciones viernes y sábado a las 8:00 PM y los domingos a las 6:00 PM. UpStage Chicago se encuentra ubicado en 2600 W. 35th St., 3rd Floor, Chicago, IL 60632. Los boletos están disponibles en https://m.bpt.me/event/3920117.

Antonio E. del Toro nació en Guadalajara. Trabaja como intérprete y traductor en Chicago. Gracias a un interés en tecnología y literatura, ha encontrado el teatro y su complejo proceso de producción. Otros intereses incluyen cine y técnica mixta.

Cenicienta en el Lyric

Cendrillon en el Lyric Opera of Chicago

¿Quién no conoce la historia de Cenicienta? El cuento del cambio de fortuna de una pobre muchacha maltratada por su madrastra y hermanastras, que termina casándose con el príncipe, ha aparecido en miles de versiones desde hace más de dos mil años. La versión más popular es la de Charles Perrault, escrita en 1697, donde aparecen por primera vez el hada madrina y las zapatillas de cristal.

Cendrillon, del francés Jules Massenet (1895) cuenta con un elemento muy curioso: el personaje de El Príncipe Encantador (Alice Coote) es un papel travestido, es decir, encarnado por una mezzo-soprano con el fin de contrastar con la maravillosa soprano coloratura Marie-Eve Munger en el papel del Hada Madrina. Salvo el padre de Lucette/Cenicienta (la australiana Siobhan Stagg), ésta es una opera llena de voces femeninas donde todas destacan. La madrastra, encarnada por la estadounidense Elizabeth Bishop se impone con su voz y personalidad, y las hermanastras (Emily Pogorelc y Kayleigh Decker) le dan el toque cómico a la historia.

La música, a cargo de la Orquesta Sinfónica del Lyric dirigida por Andrew Davies, es energética, con duetos románticos y abundantes hazañas vocales, especialmente cuando se trata de la estrambótica y deliciosa Hada Madrina.

La impresionante escenografía muestra un fondo con letras, como si fuera un libro. Con puertas en los costados por donde entran y salen los personajes, el escenario da la impresión de una biblioteca en movimiento constante donde predominan el rojo, negro, gris y blanco, dándole a la puesta un toque extravagante y jocoso. El elegante vestuario exagera las formas femeninas evocando las ilustraciones del cuento de Perrault. Una puesta en escena extravagante, divertida y chic.

 

Cendrillon se presenta en el Lyric Opera los días 11, 17 y 20 de enero.

 

Carolina Herrera. Su primera novela, #Mujer que piensa (El BeiSMan PrESs, 2016), recibió primer lugar en la categoría Mejor Primer Libro-Novela del International Latino Book Award. Es parte de Ni Bárbaras, ni Malinches: antología de escritoras latinoamericanas en Estados Unidos (Ars Comunis Editorial, 2017). Su historia forma parte del volumen IV de la serie Today’s Inspired Latina, Life Stories of Success in the Face of Adversity (2018). Es miembro del consejo editorial de El BeiSMan y contribuye a la revista con regularidad. Oradora TEDx. Vive en Naperville, Illinois.

Ahí te ves 2018

Desde la mesa del comedor de mi hermana miro el amanecer en la ciudad de México. Dos grandes ventanales enmarcan los modernos edificios de concreto y cristal que se alcanzan a ver, mientras los rayos anaranjados del sol comienzan a asomarse entre las ranuras que los dividen. Le comento a mi hermana que la vista es preciosa y ella replica que si no estuvieran esos edificios, se verían los volcanes. “Pero no te preocupes, deja hago una consulta ciudadana para ver si los tiran”, sugiere entre risas.

El 2018 por fin le trajo a Andrés Manuel López Obrador la presidencia que tanto anhelaba. Treinta millones de mexicanos votaron por el cambio y aunque su gobierno todavía es muy reciente, parecería que lleva diez años en el poder…por lo menos eso es lo que aprecio en Twitter y Facebook, donde desde hace meses no dejo de ver pleitos entre sus haters y seguidores. Lo mismo pasa con Trump. Lo más destacado que han hecho es crear un ambiente de polarización extrema donde la palabra tolerancia resuena más como el nombre de un museo, y no una cualidad humana. La sola mención del nombre de AMLO puede poner en peligro la fiesta así es que he decidido no incluirlo en el juego de los “Papelitos”.

La buena noticia es que en el 2018 no se cayó nada con los temblores y la ciudad está como la dejé antes del cambio de poder: fría en las mañanas, caliente a mediodía y fresca en la noche (lo que te obliga a cargar con un suéter todo el tiempo), pero con una pequeña diferencia: por ser Navidad, no está tan llena y por ende, el cielo del valle de México está limpio y las calles no son un caos total. Desde la carretera a Toluca se puede ver hasta el infinito porque además, no llueve. Aún así, la construcción no para, los conductores todavía no aprenden a descifrar las señales de tránsito y las calles siguen llenas de vendedores ambulantes y pordioseros. Al viejito que me toca el vidrio con insistencia y me reclama enojado porque no le doy una limosna, no le doy. A la viejita que me ofrece una paletita que nunca me voy a comer, le compro tres paletitas y le doy de más. En esta ciudad, el ejercicio de la compasión es un deporte olímpico. Yo solo espero que AMLO les cumpla a esos viejitos.

Aparte de un nuevo gobierno, el 2018 le trajo a los mexicanos Luis Miguel: La Serie, donde la expresión “¡Coño, Micky!” sembró el odio generalizado hacia Luisito Rey y todos esperan que esté pudriéndose en el infierno …el único final feliz imaginable. La pregunta recurrente en las redes sociales fue ¿qué serie me recomiendan? Difícil escoger. Una de las mejores fue The Haunting of Hill House, basada en la novela de Shirley Jones, y adaptada y dirigida por Mike Flanagan (Hush, Gerald’s Game). Una familia se muda a una mansión gótica durante el verano con intención de renovarla para venderla … y el flip no sale como esperaban. Aunque es una serie de terror y echa mano de los artificios propios del género, THHH es más bien una metáfora extraordinariamente bien realizada sobre el impacto que las enfermedades mentales tienen en una familia. En la categoría de comedia me quedo con Barry, escrita y protagonizada por Bill Hader (de Saturday Night Live). Es la historia de un sicario que decide ser actor y cómo, incapaz de renunciar, tiene que combinar su chamba con su sueño. Gracias HBO.

Los cineastas mexicanos se impusieron en Hollywood y el mundo. Guillermo del Toro ganó el Oscar al mejor director por “La forma del agua” y … ROMA. Alfonso Cuarón nos mostró el México de 1970, igual de complicado, igual de desigual e igual de violento que el de hoy, pero apelando a la memoria colectiva de esos años, cuando las familias mexicanas veían “Ensalada de locos” juntos, apretujadas en un sillón, y los niños tomaban Choco Milk. El único defecto que encontré fue la omisión del jingle de los Chocorroles Marinela (choco, chocorroles, pas-te-li-tos, choco, chocorroles, enrro-lla-di-tos…).

El movimiento de #metoo continuó en Estados Unidos con brío. ¡Harvey Weinstein arrestado y Bill Cosby al bote! ¿Quién ha visto a mi ex-paisano Louis C.K.? Y de Kevin Spacey mejor ni hablamos. En México…no tanto (ver Karla Souza).

¿Quién ganó la serie mundial? No me acuerdo …porque fue año de Mundial de futbol. Rusia 2018 nos dio la alegría de ver a México ganarle al temible campeón del mundo, “Die Mannschaft”, y hacer temblar de emoción a los comentaristas deportivos, quienes parecían tan o más sorprendidos que el guardameta-capitán Manuel Neuer. El optimismo se convirtió en mantra cuando el Chicharito nos instó a imaginarnos cosas chingonas y todos nos las imaginamos…pero el marrano de Neymar… Ya será para el 2022.

Y volviendo a Estados Unidos, Trump nos siguió recordando que estamos viviendo en la peor versión de la segunda parte de “Volver al futuro” y sus berrinches tienen una buena parte del gobierno cerrado hasta que no le financien el muro que dijo que México iba a pagar. Parecería que su chamba consiste en comprobarle al mundo que es un psicópata, porque no hay otra explicación para alguien que insiste en separar familias, encarcelar niños, hacerle ojitos a Putin, hacerse de la vista gorda con los sauditas, postular a un party boy a la Suprema Corte de Justicia, y en general, convertir a Estados Unidos en el hazmerreír del mundo. AMLO es un corderito comparado con el Golem que es Trump, cuyo In Memoriam de colaboradores es más largo que la lista de personajes célebres que nos dejaron este año. Stan Lee, Milos Forman y Bernardo Bertolucci ya estaban viejitos. Anthony Bourdain, Kate Spade, el rapero Mac Miller y Avicci se apuntaron al In Memoriam solitos, reabriendo la conversación sobre la salud mental. Recuerden, siempre hay alguien dispuesto a escuchar.

¡Salud!

Desde la Ciudad de México

Carolina Herrera. Su primera novela, #Mujer que piensa (El BeiSMan PrESs, 2016), recibió primer lugar en la categoría Mejor Primer Libro-Novela del International Latino Book Award. Es parte de Ni Bárbaras, ni Malinches: antología de escritoras latinoamericanas en Estados Unidos (Ars Comunis Editorial, 2017). Su historia forma parte del volumen IV de la serie Today’s Inspired Latina, Life Stories of Success in the Face of Adversity (2018). Es miembro del consejo editorial de El BeiSMan y contribuye a la revista con regularidad. Oradora TEDx. Vive en Naperville, Illinois.