El “Maldito Lasticön” o el vértigo del extremo, la última novela de Gastón Virkel

 

 

La última novela de Gastón Virkel, Maldito Lasticön, nos lleva a un viaje frenético hacia la vida de Álvaro y Lasticön, que se conocen en un encuentro sexual, tan casual como bizarro. Lasticön llega a la vida de Álvaro y de su familia para modificar la dinámica de un círculo ya disfuncional, para convertirlo en un caos organizado, con el agregado de drogas, violencia y muerte.

La narrativa que utiliza Virkel va de acuerdo a la vida que llevan Álvaro y Lasticön. Ellos viven de manera vertiginosa: sin límites, sin conciencia y sin mañana. La narración es fluida y el ímpetu de su vocabulario lleva a mezclar los idiomas, creando un Spanglish creíble y hasta necesario en el contexto de los sucesos de la novela. Lasticön en un poeta maldito, a él no le gusta esa denominación, pero sus poemas, que acompañan la narración, no dejan de ser un complemento de la vida de ellos. Una suerte de reflexión necesaria dentro del apresuramiento que impone el texto. Esto se complementa bien, creando un momento de conciencia y exhortación al análisis de los hechos.

Dentro del vértigo que proponen Álvaro y Lasticön, se hacen un de momento para volverse millonarios a través de la venta de haschis, pero la idea los lleva casi a perder sus vidas. Eso no los detiene y encuentran en las armas un negocio seguro y por sobre todo legal, que nos habla también de realidad que se vive dentro de las fronteras de los Estados Unidos.

Virkel crea en Maldito Lasticön, una Miami que se acerca mucho a lo cotidiano y a lo actual sin abandonar el desarraigo. El acierto narrativo está en la velocidad, en el vértigo y en el caos que crean un ambiente único y posible, que cuando los personajes vomitan, se pelean o despiertan en una playa sin saber cómo llegaron, el lector se hace eco en la incomodidad, en la quemazón de la piel y los olores del momento. El ambiente se convierte en parte instrumental de la novela.

Maldito Lasticön es una novela que invita a ajustarse el cinturón, acelerar y empezar a hacer cambios en un auto deportivo y descapotado. Vas a despeinarte, no apto para mojigatos. Una buena novela.

 

 

Fernando Olszanski,

su último libro se titula Rojo sobre blanco y otros relatos, reside en Chicago

Destinos: Hotel-Ó

Elenco de Hotel-Ó. Foto cortesía de Repertorio Latino Theater Company

Antonio E. Del Toro

 

El festival Destinos cierra su temporada otoñal con una adaptación de la tragedia clásica de William Shakespeare, Otelo: el moro de Venecia por parte de la compañía teatral Repertorio Latino. La adaptación cambia su título a Hotel-Ó; un nombre que sugiere un cambio de sitio a la obra original, pero en realidad no se explica en el curso de la obra. El título parece ser un simple juego de palabras con el nombre del protagonista que nunca se justifica.

El vestuario por parte de Víctor Velázquez y la escenografía de Orlando Díaz son imponentes y de una alta calidad, apegándose a la época en la cual la obra original toma lugar, pero tomando ciertos riesgos estéticos mesurados que brindan algo novedoso a la presentación. Destaca el gran esmero por los elementos visuales de Hotel-Ó. La parte actoral también tiene sus buenos momentos, particularmente considerando que esta puesta en escena es el debut actoral para algunos miembros del elenco, éstos siendo acompañados con el regreso de algunos rostros familiares como son Mafer Roussell, Paúla Aguirre y Armando Reyes.

Sin embargo, la excelente dinámica entre los actores y la riqueza visual escénica se opaca con la extrañeza de la adaptación del texto que injerta una ideología de liberación sexual que desentona con la obra original, pero sobre todo con la era del texto. La propuesta de Hotel-Ó es la inversión de ideas, conceptos y diálogos, una situación en la cual las cosas se ponen al revés porqué sí… la obra es mayormente Shakespeare pero esas inyecciones de modernidad interrumpen el ritmo y desencajan con lo que ocurre en la escena. Las libertades creativas tomadas con el texto están detenidas con alfileres y nunca se matizan lo suficiente como para justificar su existencia.

La obra original muestra a un protagonista sobresaliente por sus celos y su carácter bélico, pero Hotel-Ó inexplicablemente adopta una postura libertina prácticamente opuesta a la que Shakespeare plantea. Esto carece de sentido y se siente sumamente forzado, lo cual promulga la índole de por qué no se presentó la obra original. Repertorio Latino ha presentado ya varias obras clásicas Las criadas y La cantante calva, ambas apegadas fielmente a sus respectivos textos sin caer en las tendencias efectistas que se encuentran en Hotel-Ó.

La puesta en escena se disfruta en lo que se apega a Shakespeare, pero esos cambios de diálogos entre personajes, dándoles rasgos opuestos es gratuito y desnivela lo que pudo haber sido una excelente presentación de Otelo: el moro de Venecia. Las moralejas y elementos que han perdurado el paso de los siglos, inmortalizando a Shakespeare como dramaturgo son extirpados en Hotel-Ó.

 

La obra continuará su temporada hasta el 15 de diciembre, 2019 para más  información visiten www.repertoriolatino.org.

 

Hotel-Ó bajo la dirección de José Burgos. Foto cortesía de Repertorio Latino Theater Company

 

 

ANTONIO E. DEL TORO (Guadalajara, México) Trabaja como intérprete y traductor en Chicago. Gracias a un interés en tecnología y literatura, ha encontrado el teatro y su complejo proceso de producción. Otros intereses incluyen cine y técnica